|
A
pesar del aumento del gasto del gobierno de Filipinas
para solucionar la actual crisis del arroz, el gobierno
afirma que se siente optimista sobre las perspectivas
de lograr su objetivo de eliminar el déficit
presupuestario para finales de año, informó
el jueves un diario nacional.
El
déficit presupuestario en el primer trimestre
fue de 51.600 millones de pesos (1.260 millones de
dólares USA), según datos publicados
por el departamento de Finanzas. La cifra representa
un déficit con respecto al objetivo de déficit
establecido por el gobierno de 60.200 millones de
pesos (1. 460 millones de dólares).
El
secretario de Finanzas, Margarito Teves, afirmó
que el gobierno se fijó el objetivo de un superávit
de 60.000 millones de pesos para los tres siguientes
meses, y expresó su confianza en que el gobierno
pueda "finalizar el año con un presupuesto
equilibrado." Filipinas registró un déficit
en su presupuesto de 9.400 millones de pesos (230
millones de dólares) en 2007, la cifra más
baja en 10 años. Después de pasar 10
años en números rojos, el gobierno espera
lograr un déficit presupuestario cero este
año, con los ingresos ayudando al presupuesto
de 1,23 billones de pesos (30.300 millones de dólares)
propuesto para este año.
Sin
embargo, como uno de los mayores importadores de arroz
del mundo, Filipinas se enfrenta a una dura lucha
para poder alimentar a sus casi 90 millones de habitantes
en un momento en el que los principales productores
de arroz del mundo están reduciendo las exportaciones,
y los precios del cereal están alcanzando máximos
nunca vistos en los mercados internacionales.
Los
críticos del gobierno afirmaron que como el
presupuesto para 2008 no fue aprobado hasta marzo,
el gasto aumentaría en los siguentes meses.
El subsecretario de Finanzas, Gil Beltrán,
afirmó que el coste de la intervención
para asegurar el suministro de arroz y rebajar los
desbordados precios a la importación "se
había integrado" desde hace tiempo en
el presupuesto para este año, y que el gasto
adicional se puede financiar con fondos externos al
presupuesto.
"Esto
ya se había anticipado. No estamos preocupados
por ello," afirmó Beltrán, citado
por el diario The Philippine Daily Inquirer. Filipinas
afirma que para 2008 necesita importar no menos de
2, 2 millones de toneladas métricas de arroz,
lo que supone más del 10 por ciento de la demanda
de consumo nacional.
Pero
el precio del índice del arroz blanco Thai
100% B subió el jueves hasta los 1.000 dólares
USA por tonelada métrica, lo que supone un
aumento del 161 por ciento en el precio desde el comienzo
de este año. Sin embargo, la Autoridad Nacional
de Alimentación ha prometido mantener los precios
del arroz subvencionado por el gobierno a 18, 25 pesos
(0,45 dólares) por kilo, una medida tomada
para tranquilizar a la población pero que inevitablemente
incurrirá en una inmensa deuda.
El
banco de inversión UBS, con sede en Suiza,
afirmó que la decisión del gobierno
filipino de importar arroz a precios más altos
y seguir vendiéndolo a bajo precio en el país
podría costarle no menos de 43.000 millones
de pesos (1.050 millones de dólares), o el
0,6 por ciento del PIB (producto interior bruto) este
año.
Los
economistas también advierten de que una posible
subida de los salarios, un esquema de exención
de impuestos más amplio, y otros programas
de bienestar social considerados por el gobierno y
el Congreso actualmente podrían suponer un
duro golpe para la economía y provocar una
subida de la inflación.
Fuente:
(Xinhua) http://spanish.peopledaily.com.cn
|